En el Valle Salado de la localidad alavesa de Salinas de Añana, dentro del País Vasco, se produce una de las mejores sales del mundo: la Sal de Añana. Su calidad está avalada tanto por su producción artesanal como por el reconocimiento de algunos de los mejores cocineros internacionales.
El Valle Salado es un paisaje insólito en pleno proceso de recuperación, formado por miles de plataformas o eras, canales, pozos y almacenes. La Sal de Añana es fruto de la evaporación natural de la salmuera procedente de los manantiales y su forma de cristalizar es resultado de tres factores: el sol, el viento y las técnicas tradicionales de los salineros.
La Sal de Añana está catalogada como Baluarte Slow Food, el reconocimiento máximo que concede este movimiento internacional que promueve los productos naturales, ecológicos y de calidad.